
Que he estado mal (y según creo, lo sigo estando), que tengo el ánimo pal pico...es completamente cierto. Llevo su buen tiempo así, soportando un malestar que a veces se agrava (momentos brígidos... no se los deseo a nadie. Demasiada frustración y rabia); en ocasiones simplemente se olvida. De ese modo, frente al *problema* que me causa este estado, me siento impotente , no soy capaz de salir de esta situación aunque la salida pueda ser muy fácil o sencilla(lo que explica los arranques de frustración)...aunque según una mirada subjetiva aparte, no lo sea. Es posible que, analizando esta situación, se me presente una vía compleja para salir de esto
Caigo en un círculo vicioso, ante la imposibilidad de resolver este asuntillo, mi elección fue simple: escapar de esa hueá...hacer vista gorda de todo lo que tengo dentro (evité decir "la mierda que tengo dentro" para no herir a nadie, además, no faltan los mente de asequia). De primera, el hacer más actividades para distraerme ("escapar") funcionó más o menos bien. Ya no me sentía tan afectado ante las *crisis* y éstas eran menos frecuentes. Pero, como siempre han dicho las personas *sabias*, huir no es solución.
Al no solucionar el problema de fondo, siempre queda una arista expectante para atacar. La cara de la ilusión, falsas esperanzas, sueños infantiles, me desgarró por dentro.
La ilusión...
...la ilusión de dejar de sentirme así, de ver una solución al alcance de la mano, para luego ver como esas estúpidas esperanzas se resquebrajan, mostrandome a la cara mi realidad.
La ilusión...
...la ilusión que surje de eventos mínimos para realizar grandes hazañas. La ilusión que involucra cosas que no me conciernen.
Es un círculo vicioso porque he llegado a tal extremo que, prácticamente, cada semana es un nuevo sueño roto (lo cual no es muy agradable ni motivante). Esto lleva a sentir una sensación de asco cada día al despertar, cada noche al acostarme (siempre y cuando no tenga otras cosas en que pensar...pruebas, carrete, una canción que sacar, etc).
Sin embargo, ante la constante presencia de este sentimiento rondando en mi cabeza (o donde quiera que se sientan...), creo que me he hecho fuerte (no quiero pensar que me estoy acostumbrando o que me estoy volviendo insensible), creo que he madurado. Me siento más capaz de enfrentar mis problemas, aunque paradójicamente, este no (tal vez aún me falta camino por recorrer -en cuanto a seguir madurando)
Estoy chato,mentalmente muy cansado (o espiritualmente, para que suene más bonito). Por otro lado, sigo el camino de creer tontamente que estaré bien. Es decir, me encuentro sumido en una paradoja: las ilusiones y esperanzas son lo que me tienen tan mal, aún así, son mi vía para mantenerme estable y no caer en una crisis verdadera.
Siete meses y contando...
Tiempo en que he reflexionado sobre mi mismo más que nunca en mi vida. He aprendido mucho, abrí los ojos ante lo que era.....y no me gustó.
PD: No pude desarrollar unas habilidades discursivas y de redacción óptimas para tratar estas líneas, pero es difícil para mi sacar algo tan arraigado y corrosivo a la vez.
1 comentario:
Esto es lo que se puede llamar una revelación pseudo-artística de la interioridad
Publicar un comentario